1630 DE SETIEMBRE
Te espero en la
esquina
de la calle 44
en silencio...
Seremos dos
personas
alejadas de
cualquier historia de amor
Vos tendrás sol
en la mirada
Un instante de
tus costumbres
en los ojos y
mi poema
Yo estaré
robando afiches
con mis zapatos
marrones y chuecos
y mi promesa
intacta
Te espero, aun
no se han llevado
las flores del
puesto, ni abrió el kiosco de diario
No hay apuros
de fin de año
Y mi poema
sigue teniendo tu nombre
entre sus
letras
17
ANGELES
Caídos los
ángeles
en territorios
taciturnos
muestran
olgazanerías
desprendidas
del vientre
que oculta la
visión
que nos
permitió
avanzar en
civilizaciones
de espanto y
recrear
la base del
pensamiento lúdico
significando
variedades
de
supervivencia relacionadas
al sentido
abstracto de la vida.
................
18
8 Y 49
y la
simpleza...
desnudos y
tercos
caminamos
tapados
por vestidos
ajenos
ocultando la
desnudez del alma
la falta de
caricias
es tan simple
este ir y venir
de nuestros sentidos
dispuestos a aceptar
hay murmullos
en la calle
de los seres
desnudos
Gritan
Reclaman su pan
Son ignorados
La calle de los
murmullos
se convierte en
avenida
mientras los
púdicos hacen
que los
vestidos
tapen y tapen
tanta soledad
del alma
y vuelvan a
convertirse en calles cortadas
Solas
Indefensas
Vamos perdiendo
la rutina
de calles sin
semáforos
Vamos entrando
en en el laberinto
de vestidos
prestados
que intentarán
reemplazar
nuestros nombres
... nuestra
simpleza
será
seguir desnudos
y tercos
con el alma en
las manos
prendiendo
luces
en la calle del
murmullos
19
DE UNA CALLE DE
PATAGONES
(sin vos)
Negar tu
existencia
nos vuelve al
camino
Dejan las
palabras
impulsos de
canciones
y te escucho
El tocadisco
detiene
el paso del
tiempo
mientras de la
biblioteca
desangran
poemas
que leí a tu
lado
Sos una antigua
canción
silenciada en
mi esquina
para alejarte
de mis oídos
Pescado vuelve
a nombrarte
Crisálida
20
AMANECERES
Cómo será tu
mirada
después de
gritar
en las marchas
de la vida
Que nombre
promunciará
tu cuerpo al
despertar
desnuda sin
tibiezas
hay soledades
en las calles
y mi mano es tu
soledad
jugando
nuestras caricias
21
JACOBACCI
Las infidencias
de la memoria
preguntan por
tus ojos
y hacen ecos
mudos en las palabras
que amenazaron
nuestra siesta
¿será el tiempo
de las uvas el
que seduce
al recuerdo?

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