miércoles, 22 de marzo de 2017

Cuidado, animales sueltos - (18) El Gallinero de Alcira

EL GALLINERO DE ALCIRA
un cuento para jugar con los niños
(se acuerda con un grupito de chicos un juego durante el cuento)

El gallinero de Alcira, estaba medio venido abajo. Es que Alcira tenía poco trabajo y casi no le compraba alimento a sus gallinas y el gallito Teófilo se cansaba de andar de aquí para allá y comer mal.
Los huevos del gallinero de Alcira habían empezado a salir deformados de hambre. No tenían forma de…huevos… tenia formar raras, unos tenían tres puntas, otros eran cuadrados, otros redondos como un fútbol, pero muy pocos, muy pocos tenían la forma correcta, de huevo.
El gallito Teófilo pidió una entrevista con la Señora Alcira y le explicó que él si no había comida, no pensaba despertarse mas a la salida del sol y ser el despertador de todos los de la granja.
La señora Alcira se dio cuenta que la situación era grave, entonces decidió hacer algo y caminando por su ciudad vio que había una señora que vendía huevos en la calle.
Habló con ella y averiguó a cuento compraba los huevos y se los ofreció mas baratos. la vendedora aceptó enseguida y le encargó que para el viernes le llevara 5 docenas, si eran colorados, mejor.
Alcira regresó a la casa muy contenta y habló con Teófilo y le comentó el negocio. Teófilo de inmediato sonrió y se comprometió a hablar con las gallinas y tenerle las 5 docenas de huevos.
Reunidos en el gallinero, Teófilo les transmitió las buenas nuevas a las gallinas y estas se pusieron a cacarear de la alegría.
El primer día juntaron 8 huevos…pero prometieron esforzarse y al otro día juntar mas. Teófilo estaba como loco , hacia ejercicios, corría, tenía que estar en estado para que las gallinas pusieran huevos y así fue que el segundo día, casi todas las gallinas pusieron y sumaron 3 docenas y 4 huevos. El éxito era completo y el viernes a la mañana, Alcira entró al gallinero y se encontró con 5 docenas y 6 huevos extras.
Les agradeció a todas las gallinas y les prometió para esa misma tarde maíz del mejor y a Teófilo le prometió ración extra.
Alcira llegó al puesto de la vendedora de huevos, con las cinco docenas y la vendedora se sorprendió porque de las 5 docenas había casi 4 docenas que tenían formas raras, aunque se veía que eran huevos.
La mujer pagó a regañadientes, porque no le gustaban como se veían, pero un trato era un trato.
Alcira, antes de ir para su casa compró una bolsa de maíz y le pidió al de la forrajearía que se lo llevara. Cuando las gallinas y Teófilo vieron llegar la bolsa, comenzaron a cantar llenas de alegría.
Mientras eso pasaba en la granja, en la ciudad la vendedora se encontró que no podía acomodar los huevos por las formas extrañas que tenían, entonces tuvo que empezar a armar un verdadero rompecabezas…o rompehuevos, para poder mostrarlo
(se juega con los chicos a engarzarlos y que queden haciendo una figura)
Al otro día, mientras Alcira le estaba preparando el desayuno a sus hijos, se escuchó unas manos que palmeaban en la entrada y al salir, vio a la vendedora de huevos.
Lo primero que pensó fue que venía enojada porque los huevos no tenían forma de huevos, pero grande fue la sorpresa cuando la mujer le pidió el doble de huevos, ya que la gente había comprado porque le parecían huevos muy originales.
Teófilo despierta cada mañana a toda la granja, las gallinas están gorditas y felices y la vendedora de huevos, aun con problemas para acomodarlos vende día a día mas y mas huevos y con cuidado, los pone de forma tal que no se caigan aunque a veces…
se caen

( se empuja despacito a los chicos asi se caen)

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