lunes, 20 de junio de 2016

Cuidado, animales sueltos - 14 . Rumores - del libro "Historias de una esquina Libertaria"

RUMORES
“los hombres sabios discuten los problemas, los necios los deciden”
Anacarsis



Cada vez que entraba veía que los empleados charlaban y charlaban y lo miraban y eso lo ponía muy muy nervioso. Su chofer le avisó a todos que el Director General no quería reuniones y charlas que no fueran de trabajo.
Los empleados se reunían para ver como andaban sus hijos en la escuela, que pasaba con los adolescentes que comenzaban a salir de noche y también hablaban del problema que veían en el consumo de alcohol en los boliches.
El Director General mando a sacar los intercomunicadores no quería que de una oficina a la otra hablaran sobre lo que pasaba en el ministerio, el chofer les aviso que estaba nervioso por la actitud de los empleados y que también estaba molesto. Los empleados entonces comenzaron a reunirse en la cocina y mientras tomaban mate, en un alto del trabajo, hablaban sobre el esfuerzo que debían hacer los que iban a mandar a sus hijos a estudiar a Bs As y también de cierta intranquilidad. El chofer le avisaba al Director General que los empleados habían comenzado a reunirse en la cocina y no dejaban de hablar.
Una mañana re ubicó al personal de cafetería e hizo cerrar la cocina, no quería que se hablara de piso en piso y se trajeran y llevaran informaciones a lo largo del ministerio. El chofer entonces les aviso a los empleados que no siguieran reuniéndose porque el Director General estaba muy nervioso ante la interna partidaria y desconfiaba de todos. Estos hicieron caso omiso y menos ahora que Laura estaba embarazada de su primer hijo, así que se reunieron todos para agasajar a la mas chica de la oficina y charlaron y rieron y se aventuraron a proponer nombres para el futuro niño.
Martín, que había tenido un esguince de tobillo jugando el inter reparticiones, para no bajar la escalera le escribió un mail a Carolina, preguntándole si en enero irían con la familia a pasar unos días a Pozo Salado, así compartían el viaje ya que sus hijos querían viajar con otros chicos. Carolina le envió el pedido para chatear y contarle que no sólo ella iría sino que Andrés y su familia tenían pensado pasar unos días.
Cuando quisieron acordar se había armado una red de mas de veinte empleados que se quedaban en sus oficinas y utilizaban el servicio de internet para ver como acomodarse y sacar vacaciones escalonadas, esto por supuesto con los más jóvenes que enviaban los más desopilantes mails, incluso algunos que las mujeres se hacían las ofendidas y se desconectaban “por chanchos”.
El chofer le comentó al Director General lo que pasaba y el motivo que producía que cada uno se quedara en su escritorio. Sin dudar un minuto mandó a la empresa a desconectar el servicio de internet dejando una central que manejaba una empleada de confianza y a la cual entraban todas las informaciones que se necesitaban.
Cada día a la salida mientras caminaban hacia la parada del micro, a buscar el auto o caminar hasta su barrio, las charlas se multiplicaban sobre la película que habían visto, el programa de política o la simple cena familiar. Al ver este amontonamiento el chofer se lo comentó al Director General y de inmediato cambió los horarios y comenzaron a salir escalonados desde las 12.30 hs hasta pasadas las 14 hs.
Los empleados comenzaron a molestarse y a mostrar bastante mal humor por las actitudes del funcionario que además no sabía ni de que se trataba su trabajo, pero lucía 3 celulares y permanentemente interrumpía cualquier conversación para atenderlos.
Una mañana pasó el Director General por el baño y escuchó que del baño de mujeres Andrea le decía a través de la pared a Gustavo que estaba en el baño de varones que “ nadie sospecha, pero lo cierto es que cada vez faltan mas y estamos tratando de agarrarlo porque siempre quedamos en hacerlo y ellos siguen..."”
El Director General se marchó del baño de varones despacito, sin que lo escucharan. Mientras que Andrea le seguía explicando a Gustavo el problema que tenía el suegro que cada noche perdía de 3 a 5 pollitos de la chacra y no quedaba duda que eran zorros y que esa noche iban a hacer  guardia a ver si podían cazarlos.
Al otro día el chofer les avisó a los empleados que se había podrido todo y que el Director general había mandado a cerrar los baño de cada piso y sólo se podía usar el del patio para los hombres y el del primer piso para las mujeres.
Ante esto el representante gremial estalló en un ataque de bronca y se entrevistó con el Ministro, que se entrevistó con los empleados, que se entrevistaron con el Secretario General del gremio que se entrevistó con el delegado gremial y luego con el Ministro y el Ministro llamó al chofer y el chofer después de hablar con el Ministro fue a buscar al Director General y según el chofer hablaron y gritaron y bajaron la voz y gritaron y bajaron la voz y al rato salió el Director General y lo mandó al chofer a buscar sus cosas de la oficina y a ubicarlas en la oficina del segundo piso del Ministerio que estaba enfrente, una oficina que estaba vacía y en la puerta decía Subsecretario.
Al otro día llegó un nuevo Director General, aduciendo que el otro se había ido por razones particulares y porque se lo necesitaba para una nueva función.
El nuevo Director General reunió a los empleados y les aclaró que se abría nuevamente la cocina, se abrían los baños, se restituía el servicio de internet y se emparejaba el horario de entrada y salida para todos, que en esa dependencia no había nada que ocultar por eso no había nada que prohibir y que todos tenía derecho a seguir con su trabajo, mientras que el chofer les confiaba a los empleados que hasta el próximo período no se iban a realizar actividades debido que se había terminado el presupuesto previsto para el año.


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