VIAJE
No
sabía que la Costera
Criolla a las 6.30 hs de la mañana llevaba tanta gente desde
la plata a Bs. As.
Hace
frío, las caras muestran líneas curvas que se agigantan con las luces amarillas
de la estación.
Es
todo muy raro… la gente se habla a través de la mirada… hay una señora con un
bolso adidas que dice Mundial 78 hablando por celular. Su vestimenta combina de
muy mala manera un pañuelo rosa a lunares con una blusa verde y calzas marrones
y el bolso adidas negro que dice Mundial 78.
El
chofer habla con el chocolatinero sobre el triunfo de Newell y todos queremos
que arranque.
A mi
lado una joven se sienta del lado del pasillo y escribe seguramente alguna
historia de amor, pero la mujer del bolso adidas estalla en una risotada y el
bolso cae mostrando al gauchito del mundial 78
El
colectivero comienza a andar y un niño lanza un llanto que nos deja a todos
sonriendo por la sorpresa.
Hay
mucho tránsito… es raro porque apenas son las 6.30 hs, sin embargo el camino
Centenario funciona como pista de carrera sin tiempos.
La
joven que viaja a mi lado ha dejado de escribir y tiene sus ojos hacia la
ventana como buscando su mirada reflejada en el vidrio. Me distraigo viéndola
reflejada y sin darme cuenta me quedo asombrado con una Estanciera celeste con
rayas blancas igual a la que se le quemó a mi viejo en el garaje.
Suena
un celular, la mujer del bolso Adidas gesticula ni bien atiende y saca del
bolso una libreta con un stiker de ABBA, todo parece tener un sentido antiguo
salvo por el chico que tiene una remera de “La 25” y me devuelve a este año y
este momento.
El
colectivero le toca bocina a una camioneta que es manejada a muy poca velocidad
y al pasar sale una mano que le hace fuckyuo y el chofer ríe irónicamente.
A
pesar de querer dormirme los movimientos de la mujer me atrapan por lo bruscos y
ordinarios.
Llegamos
a la rotonda de Alpargatas donde se
detiene el colectivo y sube un suboficial del ejército que saluda a la mujer
del bolso Adidas. Ella me mira porque se da cuenta que la estoy observando y yo
cambio la mirada y me pierdo en la ventanilla.
El
colectivero arranca y la mujer del bolso adidas me clava los ojos y abre el
celular y mientras habla me mira fijo… baja el celular y le hace un comentario
al suboficial del ejército quien comienza a observarme haciéndose que mira
hacia atrás.
Me
quedo con la cara casi contra el vidrio y veo que la joven que escribía a mi
lado sigue con los ojos fijos hacia la ventana y no sé si mira afuera, se mira
ella misma, mira al suboficial que mira la ventana que yo miro o me mira a mí.
En
Hudson baja y sube mucha gente. La señora del bolso adidas baja clavándome los
ojos y se choca con una mujer que se fastidia por la torpeza de la mujer del
bolso adidas, sin embargo esa mujer tiene una sonrisa que me hizo recordar a Nancy
cuando iba a visitarla a Quilmes… la quería tanto.
La
mujer del bolso adidas se para contra el kiosco de diarios y saca el celular.
El colectivo comienza a andar lentamente. El bolso queda del lado del gauchito
del mundial 78… me doy vuelta buscando la sonrisa mientras muevo mi mano
gritando… Nancy, Nancy…
RM
Del Libro HISTORIAS DE UNA ESQUINA LIBERTARIA

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